Monteria antes y después de Metrosinú
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Monteria antes y después de Metrosinú
Metrosinú es el nombre del convenio de asociación entre empresas de transporte Soproas SA y Montería Express SA, firmado y autorizado por la alcaldía de Montería en el año 2010. Tradicionalmente el transporte público urbano de la ciudad de Montería era prestado a través de empresas afiliadoras de naturaleza mixta. Estas empresas abarcaban la prestación del servicio de transporte de pasajeros Colectivo Urbano, Colectivo intermunicipal, y servicio de transporte individual.
Antes del nacimiento de Metrosinú las empresas de transporte público de la ciudad eran Sotracor S.A., Tucura Ltda., Monteriana de Transportes S.A., Cootrasur Ltda., y Sotracan S.A. Los vehículos no eran propiedad de las empresas de transporte sino de particulares que afiliaban sus vehículos a las empresas.
Estas empresas agrupaban más de 600
vehículos de transporte público de pasajeros y cerca de 400 propietarios de
vehículos afiliados.
La función principal de las empresas de
transporte era gestionar la asignación de rutas, capacidad transportadora,
realizar y controlar los despachos de los vehículos en cada ruta. Los
propietarios de vehículos eran personas que en su mayoría no estaban dedicadas
completamente a la actividad de transporte pues su actividad principal era la
de comerciante, medico, etc. Ellos se encargaban del mantenimiento de los
vehículos, la realización del recaudo y la gestión del recurso humano (mecánicos
y conductores).
Estos afiliados cumplían con el pago de
una planilla a la empresa de transporte y el correspondiente aporte al fondo de
reposición.
El conductor en la mayoría de los casos
trabajaba de manera informal con un ayudante, que se encargaba de vocear a los
usuarios la ruta, realizar el cobro de la tarifa al usuario, y brindar apoyo al
conductor en caso de averías durante la operación.
Cada conductor llegaba a un acuerdo con
el propietario del vehículo para la repartición de los ingresos. Del producido
diario el conductor sacaba su sueldo, el pago del ayudante y el combustible.
Con el dinero recibido de parte del conductor, el propietario del vehículo realizaba el pago de las obligaciones que tenía con la empresa de transporte, con los bancos y acreedores, realizaba el mantenimiento del vehículo, y obtenía una utilidad.
Toda la actividad de transporte se
realizaba de manera empírica y lo que se veía en las calles era un collage de
vehículos con conductores guerreando el centavo en cada esquina. Los ingresos
del negocio se encontraban completamente en control del conductor, los sistemas
de control del recaudo eran inexistentes o muy precarios.
Como consecuencia de esto último, el
nivel de evasión por parte del conductor y los usuarios era elevado.
Los despachadores de las rutas, empleados por las empresas de transporte, se apostaban en los extremos de las rutas para realizar el control de los despachos con un reloj. No existía programación previa, y los despachos se realizaban según el orden de llegada de los vehículos.
Con el reloj se controlaba el
cumplimiento del tiempo de la vuelta, al que se debía allanar cada conductor.
Aquellos que incumplían el tiempo establecido eran castigados con multa o la
pérdida del turno. En ocasiones los conductores compraban el perdón a los
despachadores para evitar las sanciones.
Con la sobreoferta de vehículos que se tenía en las rutas se podían dar el lujo de suspender despachos sin afectar las frecuencias de servicio. Los intervalos de despacho alcanzaron a ser de 2 minutos en algunas rutas.
Sin embargo, eran épocas de bonanza para la industria del transporte, ya que la motocicleta tenía precios que no todos podían pagar y aún no se imponía el mototaxismo en la ciudad.
En las calles reinaban los vehículos de
transporte público colectivo debido a que la motorización no alcanzaba los
niveles de hoy. Tener vehículo personal era una cuestión reservada solo para la
clase alta y media-alta.
Montería con Metrosinu.
En un proyecto épico que nace en el año 2001
un grupo de propietarios de vehículos decide que Montería necesita y merece
tener un mejor servicio de transporte con empresas de transporte propietarias
de los vehículos, racionalizar la flota, renovar el parque automotor, adquirir
tecnología, construir una red de transporte interconectada y operar el servicio
a través de una sola estructura centralizada que logre eficiencias y economías
de escala.
De esta manera nace Metrosinú (en aquella época el nombre del convenio de asociación), lográndose la siguiente transformación del servicio de transporte público colectivo de Montería de forma inmediata:
ü Racionalización de la flota de
vehículos, pasando de 600 unidades de transporte a 200.
ü Formalización y legalización de la
vinculación laboral de los conductores.
ü Responsabilidad centralizada.
ü Gestión de Flota y Recaudo con
tecnología.
ü Economías de escala.
ü Construcción de una red de rutas
organizada e interconectada (7 Puntos de Transferencia).
ü Utilización de medios de pago
electrónico.
ü Renovación de la flota de vehículos.
Las sociedades mercantiles SOPROAS S.A.
Y MONTERÍA EXPRESS S.A, son dos empresas que se constituyeron en los años 2001
y 2003, respectivamente, como una respuesta de los transportadores del servicio
urbano de la ciudad de Montería al crecimiento del fenómeno del mototaxismo y
la informalidad, aunado a la inactividad de las autoridades competentes para
ejercer el control y la vigilancia que les correspondía.
Las compañías iniciaron con pequeños
capitales y se apoyaron financieramente en
créditos bancarios por un valor aproximado de 22.000 millones de pesos que fueron diferidos a un término final de 20 años y que en la actualidad aún presentan saldos por pagar.
Con la renovación de flota se le aporta a la ciudad:
ü Aprox.200 vehículos de modelos 2004 en adelante.
ü Buses modernos, seguros y cómodos.
ü Buses limpios.
ü Permanente control al tema ambiental.
ü Uniformidad en la flota de vehículos.
En el patio Metrosinú las empresas Soproas y Montería Express centralizan la operación así:
- ü
Mantenimiento
preventivo, correctivo y alistamiento de la flota de vehículos.
- ü
Programación
optimizada bajo modelos matemáticos.
- ü
Comunicación
en línea y tiempo real entre los buses y el centro de control.
- ü
Sistema
de Control de pasajeros, recaudo y manejo de estadísticas con tecnología
embarcada.
- ü
Tarjetas
Inteligentes prepago y transferencias.
- ü
1,7
conductores por bus.
- ü
Operación
conjunta de las rutas autorizadas, creando una red interconectada de líneas,
bajo un convenio de cooperación empresarial avalado por el municipio.
- ü
Mantenimiento
preventivo, correctivo y alistamiento de la flota de vehículos.
Gracias a la inversión en tecnología se logran los siguientes avances:
ü Modernización del sistema de control y regulación de la operación.
ü Creación de rutas operadas por Metrosinú como operador del convenio de cooperación empresarial entre Soproas y Montería Express. Operación unificada.
ü Operación en línea. Creación del Centro de Control. Implementación del sistema de información al usuario.
ü Optimización de recorridos, despachos y frecuencias de todas las rutas de Soproas y Montería Express.
ü Creación del sistema de rutas principales y rutas alimentadoras que permiten ampliar la cobertura a sitios de difícil acceso.
ü Se realiza la programación de la operación con el apoyo de un software especializado.
ü Se redujo la evasión en los buses, gracias a la implementación de tecnología en el sistema de recaudo.
ü Se establecieron puntos de transferencia que permiten al usuario poder hacer transbordo entre buses de distinta ruta sin costo adicional.
Desde
aquella época el sistema Metrosinú opera con el aval de la Administración
Municipal, bajo la aprobación de un convenio de cooperación empresarial que
permite la unificación y racionalización de flota y rutas, el cual fue
debidamente aprobado por la Secretaría de Tránsito y el alcalde de la época.
En
2011, estas empresas que iniciaron como simples propietarias de vehículos y
gestores de la operación, se convirtieron en empresas transportadoras
habilitadas en los términos del Decreto 170 de 2001.
Durante
sus 12 años de existencia se han acumulado pérdidas aproximadas de 8.000 mil
millones que han sido evidenciadas por las Superintendencias de Transporte y de
Sociedades, y demás entes de control, y han obligado a los accionistas a
realizar continuas capitalizaciones para evitar la configuración de las
causales de quiebra técnica.
A
pesar de lo anterior y con todo el esfuerzo económico de los propietarios de
las empresas, el sistema se ha mantenido en operación y constante evolución,
prestando un servicio con una cobertura del 95% y logrando un desarrollo según
lo establecido normativamente por el Gobierno Nacional, como estándares ideales
para la prestación del servicio de transporte público
para
ciudades intermedias, y así mismo generando empleo y siendo fuente de
desarrollo y progreso para la ciudad.
En
el año 2006 el Municipio es incluido en el programa de Ciudades Amables o
Sistemas Estratégicos de Transporte Público (SETP), dirigido a Cofinanciar infraestructura
de transporte por valor de 240.000 millones en su primera fase. Programa que
las empresas de transporte llevaron al alcalde de la época e impulsaron con
gestiones realizadas ante el gobierno nacional.
Fue
así como Gobierno Nacional incluyó al Ente Territorial en el programa de
CIUDADES AMABLES, quien procedió a la constitución de un Ente Gestor mediante
una Sociedad bajo el tipo social de S.AS., con capital 100% público, y cuyo
objeto social se encaminó a la construcción de la infraestructura destinada al
transporte, en los términos que la normatividad expedida por el Gobierno
Nacional que para estos efectos exigía.
La
primera fase del proyecto CIUDADES EN AMABLES se encuentra ejecutada en un 90%
en Montería, procediendo en adelante la definición e implementación de la
operación del Sistema Estratégico de Transporte Público SETP en los mismos
términos.
El
marco regulatorio de este tema fue definido previamente por el Decreto 3422 de
2009, el cual ha sido debatido y discutido ampliamente en diferentes escenarios
y por varios actores como lo son los Ministerio de Transporte y Hacienda, DNP,
los Municipios y los Transportadores. Adicionalmente se incluyó regulación en
el Plan de Desarrollo – Ley 1450 de 2011.
El
Ente Gestor MONTERIA AMABLE y el Municipio de Montería se encuentran en deuda
de definir la operación y el manejo del sistema, frente a lo cual se han
realizado numerosas reuniones con los transportadores. Pero a pesar de los esfuerzos
y el trabajo aportado, aún no es claro lo que pasará con el Servicio en la Ciudad.
El
Proyecto Ciudades Ambles está en proceso de ejecución desde hace
aproximadamente 15 años. Proceso en el que han intervenido 5 administraciones
municipales, con las que los transportadores han construido un modelo ajustado
a la Ciudad.
La
actual administración municipal, bajo la dirección del ingeniero Hugo Kerguelen,
no ha reconocido todo este trabajo y pretende replantear el modelo, arriesgándonos
a perder la experiencia construida durante los últimos 20 años.
“Es
incierto el futuro del Servicio de transporte público colectivo en la Ciudad de
Monteria”.
Por: Hector Frasser Arrieta